El futuro del GNL como combustible marino

El futuro del GNL como combustible marino

España cuenta con 7 de las 22 regasificadoras que hay en Europa, una ventaja que, según las asociaciones, debe aprovechar.

El 90% del comercio mundial se transporta por mar y los 16 buques más grandes emiten las mismas emisiones que 800 millones de coches, dos datos que sirven para ilustrar el reto ambiental del transporte marítimo y en el que el gas natural puede jugar un papel relevante. Gobierno y empresas ya trabajan en ello en España.

El gas natural licuado “se presenta como una opción realista y viable como nuevo combustible marítimo. España tiene en el desarrollo del GNL como combustible marino grandes oportunidades”, así rezan las conclusiones del informe que salió del Senado a raíz del ‘Estudio de las vertientes técnicas y económicas de la utilización del GNL como combustible marino‘, y en el que se recomendaba comenzar a trabajar en ello con celeridad.

Las razones en las que se apoyan estas conclusiones son varias. Por un lado, explican desde el sector gasista, el gas como combustible marítimo tiene ventajas ambientales frente a otras alternativas fósiles, ya que reduce emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) en torno a un 85% y elimina las de óxidos de azufre (SOx) y las de partículas sólidas. Actualmente los barcos usan dos tipos de combustible, el heavy fuel oil y el marine diesel oil.

Estas cifras del GNL ayudan a avanzar en los objetivos de reducción de emisiones europeas y a cumplir la normativa para las denominadas Áreas de Control de Emisiones, unas zonas en las que solo pueden navegar buques con combustibles con menos del 0,1% de azufre. En la actualidad, son zonas SECA las costas Este y Oeste de Estados Unidos, Canadá y Hawai, Mar Báltico y Mar del Norte. En 2020 entrarán nuevas zonas en esta categoría y entre ellas podría estar el Mediterráneo.

Oportunidad para España

Por otro lado, España cuenta con unas infraestructuras, una experiencia y una posición geoestratégica que debe aprovechar. Tiene 7 de las 22 regasificadoras que hay en Europa, el 36,5% de la capacidad de almacenamiento de GNL y el 90% de capacidad de carga de cisternas en todo el continente, además de puertos con mucha circulación y empresas con experiencia.

En 2025, 11 puertos españoles deberán disponer de infraestructuras de carga de GNL y hay en marcha un proyecto, en el que participan empresas como Enagas y Gas Natural junto a entidades como Puertos del Estado, que buscadefinir un plan nacional para desarrollar las infraestructuras aún necesarias.

“España puede ser el país que esté antes preparado para esto por infraestructura y experiencia”, destacan desde la Asociación Española del Gas Natural para la Movilidad (GASNAM) que recuerda la importancia de que el Gobierno siga trabajando en medidas que impulsen este negocio.

Actualmente, se aplica una reducción del 50% en las tasas portuarias para los buques que usen GNL y algunas fuentes del sector apuntan a que el Gobierno podría plantearse una reducción de los peajes que se pagan en las regasificadoras por cargar combustible.

Ferry de Balearia

Pero queda mucho trabajo por delante. Actualmente en Europa hay 48 barcos que funcionan con GNL, 29 en construcción y las previsiones son que para 2020 haya 1.000 barcos que usen GNL en Europa. En España, señalan desde la Asociación de Navieros Españoles (Anave), está previsto que a finales de año esté listo un ferry de Balearia que contará con un motor auxiliar de GNL y que será el primero en España.

Los astilleros españoles trabajan actualmente en seis buques a gas natural y, según un estudio de Deloitte, la penetración de los barcos de GNL en el tráfico portuario español para 2045 alcanzaría el 46%. Esto incluye nuevos barcos y todos aquellos que modifiquen sus equipos para poder funcionar con gas, el denominado ‘retrofitting’.

Fuente: Cadena de suministro

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