El transporte marítimo mundial mira a Panamá

El transporte marítimo mundial mira a Panamá

La ministra de Fomento, Ana Pastor, viajó el pasado domingo a Panamá para tratar de resolver el conflicto que ha estallado entre la firma española Sacyr y el Gobierno del país centroamericano a cuenta de las obras de ampliación del canal.

No ha trascendido mucho del contenido de la reunión que mantuvieron Pastor y el presidente panameño, Ricardo Martinelli, pero parece que, al menos, ha servido para las partes se sienten a negociar.

El conflicto saltó el 1 de enero, cuando el consorcio encargado de las obras de ampliación del canal, liderado por la firma española Sacyr, amenazó con paralizar las obras si el Gobierno de Panamá no aportaba casi dos mil millones de euros adicionales más debido a problemas imprevistos surgidos durante las obras, tal y como justificó la compañía. Tanto el Gobierno panameño como la Autoridad del Canal de Panamá se apresuraron a responder con un «no» rotundo a esta petición, y exigieron a Sacyr el cumplimiento del contrato firmado y del presupuesto que se había pactado.

La disputa pronto alcanzó carácter internacional, por lo que el Gobierno español se ha visto obligado a intervenir para tratar de reconducir la situación, con reuniones al más alto nivel. Sin embargo, muchos analistas ven en esta mediación diplomática de la ministra de Fomento un error, pues entienden que se trata de un problema de una empresa privada en el que un Estado no debe involucrarse. Desde Fomento responden que el Gobierno solo quiere mediar en el conflicto, pero que en «ningún caso» aportará dinero, tal y como informó la Cadena Ser.

En junio de 2009, el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), liderado por Sacyr e integrado también por las compañías Impregilo, Jan de Nul y Constructora Urbana Cusa, se adjudicó el contrato para la construcción del nuevo complejo de esclusas, que estará compuesto por tres cámaras o escalones consecutivos para elevar o descender los buques entre el nivel del lago Gatún y los océanos Pacífico y Atlántico.

Estaba previsto que los trabajos de ampliación, que comenzaron en 2007 y que se presupuestaron en 5300 millones de dólares, terminasen en 2015. El sector marítimo mundial contiene la respiración en espera de la resolución del conflicto. Para tratar de calmar los ánimos, la Autoridad del Canal de Panamá aseguró que las obras, pase lo que pase, terminarán «con éxito», según informa el diario El País.

Autor: Logística Profesional

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