¿Qué retos plantea para el sector marítimo el uso de nuevos combustibles a partir de 2020?

¿Qué retos plantea para el sector marítimo el uso de nuevos combustibles a partir de 2020?

Durante el verano de 2018, se han registrado varios casos de combustibles contaminados que no cumplían con las especificaciones exigidas.

El 1 de enero de 2020 entrarán en vigor los nuevos límites de azufre en los combustibles marinos, algo que obligará a los actores de la industria a tomar decisiones. Para los propietarios de buques, fletadores y proveedores de combustible, existe una gran incertidumbre, pero en lo que se refiere a los contratos, todo resulta bastante seguro.

Durante el verano de 2018, se han registrado varios casos de combustibles contaminados que no cumplían con las especificaciones exigidas. El sector se pregunta si algo así podría volver a ocurrir dentro de un año, aunque desde el Consejo Marítimo Internacional y del Báltico, Bimco, creen que lo sucedido no está relacionado con la implantación de la nueva regulación.

No obstante, admiten que es probable que los incidentes relacionados con la calidad del combustible empiecen a incrementarse, al tener que realizarse más mezclas para alcanzar el límite exigido.

El Anexo VI del Convenio Marpol establece algunos requisitos para el carburante que han de ser tenidos en cuenta. Al firmar una declaración de conformidad en el albarán de entrega, el proveedor garantiza que esto se cumple.

La norma ISO 8217:2010 y sus últimas revisiones también hacen referencia a este mínimo de calidad que deben cumplir los combustibles para su venta. En caso de que aumenten los problemas relacionados con la calidad una vez que la nueva regulación entre en vigor, la industria cuenta con un marco legal y contractual en el que fijarse.

Para los fletes, existe una cláusula que establece que los fletadores deben utilizar combustibles que cumplan con las especificaciones acordadas. Su origen debe ser estable y homogéneo, adecuado para su combustión en motores marinos.

Responsabilidades e incompatibilidades

Asimismo, esta cláusula establece quién sería el responsable en caso de que se incumpla, lo que supone que en estas situaciones, el sector tiene a lo que atenerse. Uno de los problemas que puede derivarse de esta nueva regulación es la incompatibilidad de unos combustibles con otros, así como la pérdida de eficiencia, un asunto que Bimco ya está investigando.

Si esto es una constante, será preciso realizar pruebas que determinen cuando finaliza su vida útil. En lo que se refiere a la compatibilidad, resulta razonable exigir a los proveedores que garanticen que su producto es compatible con cualquier otro a bordo sin necesidad de realizar pruebas previas.

En este contexto, las cláusulas del Consejo Marítimo Internacional también establecen que el combustible de diferentes tipos y proveedores debe ser convenientemente separado en tanques dentro del buque. Por su parte, la seguridad de los nuevos combustibles y del buque ya está cubierta por los Convenios Solas y Marpol.

Sin embargo, sí que es preciso que los Estados Miembros actúen cuando se detecte que un proveedor está suministrando combustible en mal estado. Desde Bimco, llaman a los diferentes países a hacerse responsables de esta situación para poder reforzar la regulación actual.

Aunque en esencia, las cláusulas del Consejo ya cubren la mayoría de situaciones, incluso las relativas a la seguridad del buque, la revisión de lo que tiene que ver con los límites de azufre permitirá aclarar ciertas responsabilidades.

Fuente: www.cadenadesuministro.es

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