La respuesta está flotando en el viento

La respuesta está flotando en el viento

A pesar de que el marítimo es uno de los modos de transporte más respetuosos con el medioambiente, los Gases de Efecto Invernadero (GEI) producidos por los buques aumentan constantemente ante el incremento de los flujos comerciales mundiales. Para mantener al transporte marítimo como la espina dorsal de la economía mundial y como el modo más sostenible, la industria acelera el paso para desarrollar los buques del futuro. El revolucionario concepto de algunos prototipos los sitúa, a ojos de los más escépticos, más próximos a la ciencia-ficción que a la realidad. La compañía noruega Lade AS ha puesto en marcha el proyecto “Vindskip”, un buque híbrido en el que el Gas Natural Licuado (GNL) encuentra en el viento la respuesta que buscaba.

“La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento”, cantaba Bob Dylan en “Blowing in the wind”. Lade AS bien ha podido tomar su inspiración de Robert Allen Zimmerman para cumplir su objetivo. Con la promesa de recortar el consumo de combustible en un 60% y las emisiones de CO2 hasta un 80%, el concepto de buque carguero de la compañía noruega aspira a revolucionar la industria del transporte marítimo y reducir el consumo de barriles de petróleo en varios millones de unidades al año.
“Vindskip”, nombre noruego que se traduce al inglés como “Windship” adopta el concepto de “fuselaje sustentador” de los aviones, que aprovecha la forma del cuerpo principal para generar elevación positiva mientras el motor empuja hacia adelante, para aplicar el mismo principio en la navegación marítima.

“Viento aparente”

En el prototipo “Vindskip”, el casco adopta la forma de una vela gigante que según sus diseñadores genera un impulso hacia adelante en la dirección del “viento aparente” (viento que se produce al avanzar el barco y que es percibido por los pasajeros). En el caso de que realmente funcionara según el planteamiento de Lade AS, el “Vindskip” podría convertirse en el buque carguero más eficiente del mundo.
Cuando menos, el diseño de Lade AS parece ser ya lo suficientemente maduro como para haber recibido varias patentes internacionales. Según la empresa, un sistema de navegación basado en complejos algoritmos a partir de los datos del GPS y de satélites meteorológicos, ayudará al capitán del buque a seguir la mejor ruta posible de navegación casi “al vuelo”, sobre la marcha.

¿Evolución o ruptura?
Esta tecnología, de apariencia simple, podría rivalizar con otras tecnologías de reducción de consumo de combustible y de emisiones más complejas y costosas de implementar. Es el caso de las empleadas, por poner dos ejemplos, por el buque car-carrier híbrido solar-diesel de Nissan o por el ferry propulsado por GNL de la naviera finlandesa Viking Line, pionera en este campo, y que equipa el mismo motor que el utilizado por Lade AS para el “Vindskip”.
En cualquier caso, una tecnología que promete reducir el consumo de combustible en el transporte marítimo aproximadamente un 60% debería ser objeto de atención por parte del sector, por mucho que los diseños nos sigan pareciendo hoy en día demasiado futuristas como para ser una realidad inminente.
Mientras tanto, la industria del transporte marítimo aguarda una respuesta al dilema que se plantea en torno a su futuro: ¿Evolución o ruptura? La propuesta que plantea el “Vindskip” tiene algo de ambas proposiciones. Se trata de un concepto atrevido y rupturista pero que no deja de ser una evolución de lo ya conocido. La respuesta, según Dylan, está flotando en el aire. Puede ser…

Fuente: JAIME PINEDO DIARIO DEL PUERTO

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*